“Dejar un eco” es un proyecto de intervención in situ el cual se focaliza por sobre todo en los fragmentos materiales que forman parte del proceso de levantamiento de una obra de construcción hasta el momento en que es presentada como una nueva; con un bagaje de elementos que se repiten en la frialdad de las paredes, pisos y mobiliario sin usar y sin ningún rastro de uso, de memoria o de pasado.

A partir del uso de ciertos materiales presentes en el ciclo de transformación del espacio de construcción, se plantea recon – gurar un espacio inhabitado y nuevo, tomando como referencia aquella memoria que si bien desaparece en este proceso, se mantiene en los materiales que han atestiguado el mismo.

Los materiales utilizados tienen un carácter cuasi volátil, donde los espacios vacíos dibujan el nuevo estado del lugar en el que se encuentran, y a la vez nos llevan a buscar una memoria que tal vez puede haber quedado atrapada en ellos. A través de esta serie de ejercicios tridimensionales se propone una nueva versión del objeto material, el cual en vez de permanecer tirado en una pila de desmonte o imperceptible en la entrada de un hall, toma una presencia nueva y democrática para con su entorno, se muestra, conversa y se deja oír, así su voz sea tenue.