Partiendo de zonas comerciales con presencia inmigrante y multicultural en Amberes, barrios segregados como Seefhoek o Borgerhout, se cuestiona cómo estos espacios dentro de la ciudad generan constantemente cultura material diversa que difiere de un concepto idílico de ciudad o barrio occidental; abriendo interrogantes sobre cómo, a través de un proceso material de registro y reconstrucción, es posible hablar de una identidad social de una parte de la ciudad que está en silencio, y de la mezcla y flujo de culturas que yace encriptada sólo en ciertos espacios. Recopilando parte de información gráfica de negocios migrantes, e información sacada de dichos barrios donde conviven identidades y materiales segregados, desbordados operando al igual que un sistema y lenguaje organizado.